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Al servicio del mundo laboral y sindical

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Editorial: 8M


Llega marzo y con este mes, seminarios, conversatorios y charlas presentan estadísticas de la realidad que vivimos las mujeres, datos que sin duda permitan iluminar la realidad que experimentan tantas trabajadoras alrededor del mundo y en nuestro país, sin embargo, estas estadísticas no pueden quedar solo en números que presentamos una vez al año, debe ser un desafío cotidiano que nos permita alcanzar la equidad al interior del mundo del trabajo.  

Hoy recordamos a las mujeres que dieron su vida por la defensa de los derechos de las trabajadoras, aquellas que no retrocedieron en levantar la voz cuando consideraban que una situación estaba siendo injusta y por aquellas que defendieron el derecho al trabajo y la dignidad de todas al interior de los espacios laborales, muchas pavimentaron el camino para que hoy podamos mirar la historia y decir “se ha avanzado”. 

Sin duda tenemos buenas noticias.  Hace algunos días se aprobó la ley integral contra la violencia hacia las mujeres; durante enero aprobaron la ley de conciliación de la vida familiar y laboral, también en enero se aprobó la Ley Karin, que fortalece la legislación en contra del acoso sexual, laboral y violencia en el trabajo. Así también durante mayo del 2024 se promulga la ley que establece un régimen de protección y reparación integral en favor de las víctimas de femicidio y sus familias; y en marzo del 2023 se aprueba el Convenio 190. Mirar los 8 de marzo de años anteriores también nos permite visibilizar el avance que hemos hecho como sociedad y eso siempre será una buena noticia. 

Tenemos desafíos aún. Según el estudio que recientemente publicó la plataforma Buk, “Radiografía de las Mujeres en el Trabajo 2024”, seguimos teniendo brechas de un 27% en las remuneraciones por el mismo trabajo, considerando que esta brecha comienza incluso antes de acceder a un puesto de trabajo, ya que las mujeres en Chile tienden a aceptar la primera oferta laboral a diferencia de hombres que suelen negociar mejores condiciones. Respecto a la conciliación de vida familiar y laboral, el 31% de las mujeres que se encuentran en cargos ejecutivos y directivos logra conciliarlos adecuadamente, mientras que en el caso de los hombres esta dato aumenta al 46%. 

A pesar de lo anterior, el estudio reciente de la OIT “La mujer en las empresas; como impulsan la igualdad de género las organizaciones empresariales” menciona que el 46% de las organizaciones empresariales que cuentan con iniciativas sobre género y diversidad, habían “contribuido a mejorar los resultados empresariales. Las tres principales ventajas empresariales son el aumento de los ingresos, la mejora de la reputación organizacional y una mayor capacidad para atraer y retener talento”

Sabemos que la contribución de las mujeres a cargos directivos y en los diferentes espacios laborales, pavimenta el camino para generar políticas de igualdad en el mundo del trabajo, y también que las iniciativas  levantadas por mujeres ayudan a promover espacios solidarios y equitativos para todos y todas. Es necesario seguir trabajando para alcanzar la justicia social, ya que sin las mujeres no es posible alcanzar un trabajo decente, ni espacios más democráticos. 

Son estos desafíos los que nos inspiran como Vicaría Pastoral Social Caritas a acompañar a dirigentas sindicales y trabajadoras. Queremos saludar especialmente a quienes han confiado en nosotros, a todas quienes se han formado en nuestras escuelas sindicales; participado en los ciclos anuales, han solicitado asesorías; y han sido parte de las mesas de diálogo que hemos levantado; entre tantas otras actividades que hoy no alcanzaría a nombrar. Gracias a su participación hemos podido seguir trabajando para construir espacios donde todas tengan cabida, desde el respeto y escucha profunda a sus historias y sus experiencias. 

El Papa Francisco invita a que, como Iglesia nos hagamos cargo de estas desigualdades, “una Iglesia viva puede reaccionar prestando atención a las legítimas reivindicaciones de las mujeres que piden más justicia e igualdad. Puede recordar la historia y reconocer una larga trama de autoritarismo por parte de los varones, de sometimiento, de diversas formas de esclavitud, de abuso y de violencia machista. Con esta mirada será capaz de hacer suyos estos reclamos de derechos y dará su aporte con convicción para una mayor reciprocidad entre varones y mujeres” (Exhortación Apostólica Christus Vivit Nº42).

Es desde este espíritu también que este 8M reafirmamos una vez más nuestro compromiso por seguir aportando para construir espacios laborales más justos y solidarios, donde todas tengan la posibilidad de desarrollarse y ser un aporte para construir espacios democráticos, donde sus realidades sean escuchadas y visibilizadas. 

Luna Díaz Valverde

Encargada de Organizaciones Sindicales y Diálogo Social
Vicaría de Pastoral Social Caritas