
El jueves 20 de marzo, representantes de los sindicatos de Ripley, Falabella y París, se reunieron con el Cardenal Chomali, Arzobispo de Santiago, para manifestar su rechazo ante la apertura de tiendas el próximo Viernes Santo y que afectará a todos los trabajadores y trabajadoras del retail.
En la instancia, los representantes manifestaron su preocupación frente al Cardenal, quien les entregó su apoyo e hizo un llamado a las empresas involucradas en esta decisión, afirmando que deben preservarse “las tradiciones que nos unen como sociedad en torno a la fe”. De la misma forma, señaló que: “El trabajo no es una mercancía que se transa en el mercado y un día feriado de Viernes Santo no tiene precio. Les pido, por favor, que ese día no abran, y la gran mayoría de los chilenos nos lo va a agradecer”.
Por su parte, el presidente de la Federación Nacional Paris Cenco, declaró: “Consideramos como trabajadores que no es una buena medida, no creemos que este día tenga que ser vendido ni trazado, ni mucho menos obsoletar por sobre las personas el interés económico de cada una de las empresas”. Asimismo, Marco Delgado Rojas, presidente de la Federación de Sindicatos de Empresas Ripley, recalcó la importancia de este día para la familia, para la reflexión personal y el respeto del trabajo de las personas y su descanso.
De igual manera, la Central Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores criticó la decisión tomada por las empresas de los grandes centros comerciales en un comunicado, afirmando que la decisión “atenta contra las condiciones laborales establecidas durante 20 años”. En la declaración, también señalan que acudieron a la Dirección del Trabajo “para que se pronuncie al respecto y exigimos que se respeten las condiciones actuales”.