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Patricia Diaz: “paso todo el día haciendo el aseo”


ENTREVISTA: Patricia Díaz tiene 60 años y se dedica al rubro de la limpieza. Es auxiliar de aseo en un edificio en el centro de Santiago. Asegura que le ha aprendo a toma cariño a su trabajo. Hace 12 años que se dedica a esto, que le permite compartir con más gente y de pasada tener dinero para sus gastos.  

Cuando los trabajadores del céntrico edificio donde trabaja Patricia Díaz comienzan a retirarse, ella recién comienza su jornada laboral. Son las 18.00 hrs. y debe presentarse en su lugar de trabajo, se viste con su uniforme y reúne sus implementos para trabajar. Junto a otras 4 mujeres, son las encargadas de realizar el aseo de todas las oficias de un edifico que tiene 8 pisos.

“Para hacerlo más rápido con mis compañeras nos dividimos el trabajo, es decir siempre andamos todas juntas en el mismo piso, pero cada una realiza el aseo de una oficina distinta. El aseo de los baños lo sorteamos semanalmente ya que esa parte no es muy agradable que digamos”.

Patricia Díaz tiene 60 años, es madre de dos hijas y tiene 5 nietos. Vive en la comuna de la Florida junto a uno de sus nietos y su esposo. Durante muchos años trabajó de operaria en el laboratorio Chile hasta que se tuvo que ir de la empresa. Después de un tiempo una amiga le contó sobre este trabajo y se interesó bastante. Hoy lleva cerca de 12 años en una empresa que le presta servicios de aseo a diferentes oficinas de la capital.

¿Le gusta su trabajo?

Mira la vedad es que me encanta mi trabajo, es algo que me acomoda con otras responsabilidades que tengo. Yo por lo general, me levanto a las 10 de la mañana y hago las cosas de la casa, también tengo tiempo para estar con mis nietos y ayudarlos en lo que puedo. Cuando llega la tarde agarro mis cosas y me vengo para acá. Entro a las 6 de la tarde y de nuevo a hacer aseo en los pisos del edificio hasta cerca de la medianoche cuando terminamos con mis compañeras y nos vamos cada una para su casa. Reconozco, incluso con un poco de vergüenza, que yo en la casa no aporto con nada, mi marido paga las cuentas pero de todas formas a mí me gusta trabajar para poder tener mi propio dinero y poder regalonear a mis nietos o hacer lo que quiera.

¿Y no se cansa?, si primero hace el aseo en su casa y después viene al trabajo a lo mismo

La verdad es que me gusta hacer el aseo, pero igual me pasa la cuenta. De hecho hace algunas semanas estuve con licencia. De tanto andar moviéndome tuve problemas a la columna. Hubo un día que salí de aquí y no soportaba los dolores en mi espalda. Ahora estoy con ejercicios y todo para recuperarme. Toda mi familia me dice que deje de trabajar, pero yo sigo aquí porfiada, me gusta tener mi plata y aparte trabajar me hace bien, me hace mantener la mente más ocupada y los años no se me vienen tan encima.

Patricia al igual que sus compañeras de trabajo, destacan por ser muy cordiales. Asegura que en los 12 años que lleva en este rubro, nunca ha tenido problemas. La relación con la gente de la oficina es buena ya que siempre esperan que todos se vayan para comenzar con el aseo, así no interrumpen en el trabajo de las personas y tampoco se genera una desconfianza. En cuanto a sus propias compañeras, todas se llevan muy bien y son bastante unidas.

“El grupo que se ha formado aquí con las chiquillas es súper bueno, no somos peleadoras entre nosotras, nos reímos y lo pasamos bien. Cada cierto tiempo, o cuando alguna de las 4 está de cumpleaños, nos celebramos entre nosotras, nos compramos una tortita y disfrutamos. Intentamos que el trabajo sea más agradable”.  

¿Qué es lo más difícil de su trabajo?

Aparte de los malestares que me provoca andar moviéndome tanto, que debe ser producto de la edad, nada en general. Yo estoy consciente que vengo a hacer el aseo y esa es mi labor. Lo que reconozco que me desagrada un poco a veces son los baños, sobre todo los hombres que muchas veces no tiran la cadena o las mujeres que dejan todo mojado. Nosotros no podemos decirle a las personas que sean más ordenadas en ese sentido, porque como son oficinas con mucha gente no sabemos quién fue el responsable, pero quizás a mí y a mis compañeras nos gustarían que fueran un poco más conscientes en ese sentido.