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“Fui uno de los primeros choferes en manejar los buses orugas”


ENTREVISTA: Padre de dos niñas, Cristián Yáñez, dejó de conducir taxis para dedicarse a manejar buses. El cambio de rubro coincidió con la implementación del Transantiago y  nos cuenta cómo ha sido su vida arriba de una micro, que coincide con la historia de este sistema de transportes.

[Santiago, 18 de junio 2014] Cristián Yáñez tiene 44 años, lleva 14 de matrimonio y como conductor casi 18 años. Partió en un taxi de su propiedad, pero la inestabilidad en los ingresos económicos lo hicieron retirarse. Además, en ese tiempo no cotizaba porque no estaba dispuesto a disminuir sus ingresos como trabajador independiente.

Las recesiones económicas a nivel mundial lo afectaban, “cuando se trabaja con contrato la recesión ni se siente, pero cuando el sueldo te lo haces solo, cuesta  mantener una economía estable”. Con esa percepción del momento que estaba viviendo, y con los acontecimientos del quehacer nacional, entre los que se contaba la implementación de un nuevo sistema de transportes en la capital, Cristián decidió postular a Alsacia Express.

¿Cómo fue ese comienzo?

En 2005 empecé. Al principio no entraba cualquier pelagato al Transantiago, en Alsacia Express había que pasar tres coladores con psicólogos; en la empresa Subus recibían solamente compadres que venían de las amarillas, con experiencia. No recibían taxistas, por ejemplo. Hoy no, ahora aceptan a cualquiera no más, al principio había más exigencia.

Cristián, recuerda como el primer día de implementación del Transantiago, el sistema mostró sus fallas. “El primer día quedó la embarrada altiro, porque estaba mal diseñado. Hoy igual está mal, pero la gente ya se acostumbró, porque tienes que esperar 25 minutos entre micros, por ejemplo, y después tomar otra. Claro, a veces puedes tener suerte y demorarte menos, pero no puede ser solo cosa de suerte. Está claro que el sistema está mal diseñado.”

Cambió el transporte privado por el público, ¿cómo se dio ese cambio, a qué cosas tuvo que adaptarse?

Al principio fue entretenido, porque nosotros empezamos con los articulados, eran las “medias” máquinas y recién habían llegado. Fuimos los primeros en manejarlas y esa parte si fue motivante. Pero, después se viene la parte pesada: los horarios y el estrés que se vive arriba de la micro.

¿Qué significa manejar esa máquina tan grande?

Es igual que todas las pegas, uno se acostumbra. Como cuando manejas un auto por primera vez, el primer día andas tiritón, y va bajando la ansiedad a medida que pasa el tiempo. Es lo mismo que el auto, manejas súper bien, pero te puedes mandar un condoro, y la diferencia es que en el auto vas solo y en la micro con 60 personas. Así que si pegas un frenazo fuerte, y una abuelita se cae, es culpa tuya. Es un estrés extra.

¿Cómo es la relación con la empresa?

Alsacia Express tiene muchos sindicatos de trabajadores lo que dificulta la relación con la empresa. Aún existen asuntos pendientes para mejorar la calidad del Transantiago, y muchas de ellas pasan por la precariedad que existe en las empresas, al no mejorar los buses y tener jornadas de trabajo irregulares.

¿Cuáles son los aspectos que se deberían mejorar?

Primero, hay un problema con los horarios. Uno sabe que debe manejar 8 horas por turno, pero nunca se sabe con certeza a qué hora se entra. Nuestra vida es muy fluctuante. Uno no se puede programar porque los turnos los asignan de una semana para otra. Además, nos pagan un sueldo fijo, que no es malo por esas 8 horas diarias, pero nos dan la posibilidad de subirlo haciendo horas extras y eso nos hace tener jornadas súper extensas y agotadoras. Tenemos dos semanas de mañana y dos de tarde. Pero esa semana de mañana el lunes puedes entrar a las 4:20 de la mañana, el martes a las 11, el miércoles a las 8 y el jueves a las 5 de la mañana. Y esto mismo hace que uno ande saltón, porque te estás acostumbrando a un horario de dormir y tienes que cambiarlo.

¿Cómo es la mantención de los buses?

Esta empresa actúa por reacción; no previene nunca. Por ejemplo, si un bus tiene los frenos malos y la suspensión mala, preguntan ¿qué es lo que necesitan para que salga a trabajar?, ¿puede ir sólo con los frenos? Y si se puede, entonces, se arreglan los puros frenos y así lo mandan a la calle. Aunque ande sonando y tú pienses que se va a desarmar. Así que eso te va estresando, igual que cuando un asiento no se pueda mover, no puedes subirlo. Esto es problemático, porque están todos los buses así, menos los nuevos… pero esos son un problema.

¿Por qué un problema?

Los expertos trajeron estos buses con puertas a los dos lados, y ¿esas pistas cuándo van a estar listas? En 10 años más, con suerte y los buses ya están, lo que significa que en 10 años más ya van a estar malos. Peor aún, es que tengan dos puertas, pero sólo una habilitada en todo el bus, además de la puerta de adelante. Entonces, no tenemos puerta de atrás, pero tenemos la misma cantidad de pasajeros y es súper lento el descenso, porque cuando uno va a abrir la puerta suena primero un ‘bipbipbip’, y luego abre; lo mismo que para cerrarla, avisa con ese pito, y después cierra.

En relación al cobro del pasaje, ¿es cierto que les otorgan un bono por cada validación?

Nosotros tenemos un bono por producción, que depende de la cantidad de validaciones que tengamos como empresa, no por conductor. Cuando se pensó hacer bonos por validación de cada conductor, nos opusimos porque todos los días tenemos 100 gallos que se suben y no pagan. Entonces, ¿cómo los puedo controlar yo? ¿Quién se va a ser cargo de eso? No pues, no se puede.

¿Qué podría decirles a las autoridades y a los usuarios del Transantiago?

Primero a los pasajeros: no se puede generalizar que son los choferes malos, mala onda, que no hacen bien la pega y culparlos por las fallas del sistema. Tienen que entender que nosotros somos trabajadores igual que todos; igual como en el consultorio de repente lo atienden súper bien y otras veces pésimo, o que hay Carabineros buenos y malos; así mismo pasa en las micros. Claro que hay choferes pencas, pesados, pero siempre estamos los que queremos hacer la pega y hacerla bien, porque es nuestro trabajo.

Y a las autoridades les digo que si querían modernizar el sistema, debieron haber hecho todos los arreglos para que funcionara bien antes de implementarlo. Las vías exclusivas debieron haber estado listas, si bien, no se puede hacer eso en todas las calles, al menos que deberían haber en las avenidas principales. Otra cosa, que por favor pongan en los puestos del Ministerio a gente competente en el tema de transporte y no a ingenieros que miden todo, pero no tienen idea de cómo funciona realmente esto.