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Presidenta Bachelet promulga Ley “Sanna”


promulgación ley sannaNOTICIA: Mediante la creación de un seguro, los padres y madres de menores de edad que padezcan de una condición grave de salud podrán ausentarse justificadamente de su trabajo durante un tiempo determinado para prestar atención, acompañamiento o cuidado personal a sus hijos.

[Santiago, 28 de diciembre de 2017] En el Patio de Las Camelias del Palacio de La Moneda, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, junto a las ministras de Salud, Carmen Castillo; del Trabajo y Previsión Social, Alejandra Krauss; de Interior y Seguridad Pública, Mario Fernández; de Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez; de Desarrollo Social, Marcos Barraza; de la Mujer y la Equidad de Género, Claudia Pascual; y de Hacienda (s) Macarena Lobos, encabezó la ceremonia de promulgación de la Ley Sanna.

La nueva normativa crea un seguro obligatorio de carácter solidario que beneficia a los padres y madres trabajadores o a quien, teniendo la condición de trabajador, tenga por resolución judicial el cuidado personal de un niño o niña, mayor de 1 año y menor de 15 o 18 años de edad afectado por una condición grave de salud, para que puedan ausentarse justificadamente de su trabajo durante un tiempo determinado (a través de una licencia médica).

“Con esta ley hoy estamos creando el Seguro para el acompañamiento de los niños y niñas, SANNA. Respondemos así con contundencia, con responsabilidad y visión de Estado a una sentida demanda de los padres de niños que tienen condiciones graves de salud, como el cáncer, la necesidad de realizar un trasplante, la fase o estado terminal de la vida y los accidentes graves y de alto riesgo vital”, sostuvo.

La máxima autoridad del país explicó que este seguro otorga a los padres y las madres que son trabajadores la posibilidad de ocuparse personalmente del cuidado, atención y acompañamiento de su hijo o hija durante su enfermedad y, durante este tiempo, justificar su ausencia temporal al trabajo, con la posibilidad de reintegrase posteriormente a él y mantener un ingreso para cubrir las necesidades de su familia, recibiendo un subsidio.

Se trata de un seguro obligatorio, solidario y contributivo, que se financia con una cotización muy pequeña que pagan actualmente los empleadores. Es decir, no significa un nuevo aporte, sino redestinar los recursos.

Serán beneficiarios de este seguro todos los trabajadores dependientes, tanto del sector público como del sector privado, los trabajadores independientes que cotizan y los trabajadores temporales que se encuentren cesantes y cumplan los requisitos establecidos en la ley.

En Chile, existen más de 3.000.000 de padres y madres que son trabajadores con al menos un hijo menos de 18 años y se estima que existen 4.000 niños afectados por algunas de las contingencias graves de salud: cáncer, trasplante, desahucio y cuidados paliativos de cáncer y accidentes graves.

“Este proyecto que hoy se convierte en ley, ha sido un ejemplo en muchos sentidos y es algo que es importante desatacar y valorar, porque demuestra que cuando todos trabajamos juntos, nos escuchamos y resolvemos las diferencias, se generan buenas políticas, que son respuestas concretas para los problemas de las personas”, afirmó.

Y al finalizar sus palabras, la Presidenta Bachelet reiteró el compromiso de su gobierno con el sistema de protección social.

“Con la promulgación de esta ley estamos dando un nuevo paso en la consolidación de nuestro Sistema de Protección Social, incorporando otro componente que se une al seguro de cesantía, a las garantías explícitas en salud (GES), al sistema de pensiones solidarias, al Chile Crece Contigo, al postnatal parental, y más recientemente, a la gratuidad universitaria”, sostuvo.

Y agregó: “Estas políticas aseguran un piso mínimo de protección social para las personas y sus familias: ningún chileno o chilena quedará desamparado y a su suerte frente a una situación tan dramática como la enfermedad grave e imprevista de un hijo o hija menor de edad.  Eso es lo que yo entiendo como proteger verdaderamente a las familias; ir más allá de proponer una serie de limitaciones al derecho de decidir cómo las constituimos. Es la certeza de que cada una de ellas tendrá garantías, protección, certeza y oportunidades”.