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EDITORIAL Reafirmamos nuestro compromiso con el migrante y refugiado, sin distinción.


20190809_110615Hace algunos días, la Vicaría de Pastoral Social Caritas junto a la Vicaría de la Zona Oriente de la Arquidiócesis de Santiago, dieron por inaugurado el primer Centro Parroquial para la atención laboral al migrante y refugiado de la comuna de Ñuñoa.

Esta iniciativa llamada “Red Inmigra”, ha sido creada bajo el apoyo de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados, instalándose en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, teniendo como objetivo promover derechos y deberes laborales con trabajadores de diferentes nacionalidades. De esta forma, al ser un Centro constituido por migrantes, pretende ser espacio participativo para apoyar a otras personas, que desde sus distintas experiencias de movilidad humana requieren apoyo y orientación en materia laboral.

La iniciación de estas acciones coincide con un contexto particular en el cual, ciertos grupos han convocado una manifestación en contra de la creciente migración en nuestro país. Frente a ello, se plasma una dicotomía que vive  nuestra sociedad, por una parte, la acogida y por otra, la discriminación.

En su Exhortación Apostólica Evangeli Gaudium, el Papa Francisco nos entrega una pista para analizar este complejo escenario actual. Ahí describe que el gran riesgo de nuestra época es el individualismo. De la misma forma, haciendo alusión al modelo de desarrollo, convoca a decir no a una economía de exclusión, entre otras aseveraciones (Francisco I, Evangelii Gaudium N° 53).

Profundizando en sus palabras, la fragmentación social y la pérdida de vínculos comunitarios sustentados en una sociedad de consumo, nos conduce a mirar en nuestros pares una amenaza, un posible riesgo a la propiedad que considero individual. El modelo actual instalado en la sociedad chilena ha calado profundamente nuestra identidad, trayendo consigo la desconfianza y baja reciprocidad. Frente a ello, el camino del esfuerzo propio sin colectividades, la acumulación y el mérito personal, surgen como las principales vías para lograr hoy, en forma inmediatista, la plenitud en nuestras vidas.

Una sociedad con estas características facilita en gran parte el surgimiento de prejuicios y discursos que se distancian del diálogo, el bien común y la solidaridad, amenazando un principio fundamental, la Dignidad de todo ser humano sin distinción.

En este nuevo contexto, la Iglesia de Santiago, por medio de la Vicaría de Pastoral Social Caritas, asume una postura clara y determinante, reafirmar su compromiso con la Dignidad humana, especialmente con los migrantes y refugiados que llegan a nuestra ciudad buscando mejores expectativas laborales y de vida para sí mismos y sus familias.

Desde un enfoque Derechos y en coherencia con su historia, arraigada en la Vicaría de la Solidaridad, la Vicaría de la Pastoral Obrera y Caritas Santiago, continuaremos soñando con una sociedad donde se respeten los derechos de todo hombre y mujer independiente de su lugar de origen.

En ese sentido, esperamos que el Centro Parroquial de atención al migrante y refugiado “Red Inmigra”, junto a toda la red de acciones que realiza la Vicaría, sea una experiencia de acogida, relevando la Dignidad de todo ser humano sin distinción. Creemos profundamente que este es el único camino para construir el Chile que todos queremos y ser juntos una sociedad más justa, fraterna y solidaria.

 Angelo Mendoza Tapia
Coordinador Línea Promoción de Derechos Laborales
Vicaría de Pastoral Social Caritas.

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