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EDITORIAL El Día del Trabajador en dictadura y el rol de la Iglesia


Irene CelisPreparándonos para una nueva celebración del Día Internacional del Trabajo, quisiéramos recordar los actos del movimiento sindical durante la dictadura y el importante rol que tuvo la Iglesia en varios de ellos:

En el 1° de mayo de 1974, el Cardenal Raúl Silva Henríquez, encarga la homilía a su obispo auxiliar, Monseñor Enrique Alvear Urrutia. En su intervención, realizada en la Catedral Metropolitana señaló: “El movimiento obrero es el grito organizado de los pobres.  Se ha hecho oír…   ha logrado introducir en la mente de los hombres de Estado, en las legislaciones y en la conciencia del mundo criterios más justos y equitativos para organizar la convivencia social”.

En el 1° de mayo de 1975, con un Acto en la Catedral, el Cardenal Raúl Silva Henríquez dirige la ceremonia y crítica la política económica de “la libre competencia de la oferta y las demanda”. Estas declaraciones se transforman en una de las primeras manifestaciones contra la dictadura. En paralelo, la Junta Militar convocó a un acto oficial en el Teatro Caupolicán.

En 1976, el Cardenal Raúl Silva Henríquez señala que “las cifras actuales de desocupación, aunque alarmantes, no permiten vislumbrar siquiera el drama angustioso que diariamente viven miles de los hogares chilenos. Aún para los que tienen suerte de contar con un empleo, es humillante resignarse con salarios que no alcanzan a cubrir sus necesidades más elementales”.

En 1977, el Cardenal Raúl Silva Henríquez en su homilía “Dignidad y Unidad” insiste en la defensa de los derechos de los trabajadores.

En el 1° de mayo de 1978, en Santiago son detenidos 780 personas, por carabineros o personal de CNI, en concentración no autorizada, convocada por dirigentes sindicales en la Plaza Pedro Aguirre Cerda. Asimismo, en 1979, 487 personas son detenidas en los actos de conmemoración del Día del Trabajo. Los incidentes más graves se producen en el centro de Santiago. Frente a la basílica de El Salvador.

En el 1° de mayo de 1980, el Cardenal Raúl Silva Henríquez suspende la Misa de San José obrero, luego de haber sido “prevenido por personas altamente vinculadas al gobierno” que ese día “podría haber manifestaciones públicas, susceptibles de derivar en violentos choques, sin descartar la posibilidad de muertes.” De todas formas, se realizan actos por todo el país. Convocan la Coordinadora Nacional Sindical (CNS)  la CEPCH y el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) quienes se reúnen en la sede de la ANEF. Otros actos se realizan en el sindicato Panal y en de IRT. Son detenidas numerosas personas y posteriormente relegadas 37 a distintas localidades.

En el 1° de mayo de 1981, la Confederación de Empleados particulares, el Frente Unitario de Trabajadores, el Grupo de los Díez y la Coordinadora Nacional Sindical, acuerdan convocar a un acto en el auditorio Don Bosco. También entra en vigencia el nuevo sistema previsional.

En 1982, se realizan actos masivos en distintas ciudades del país, registrándose numerosos detenidos. Se realizan también actos en diversas sedes sindicales. Los empleados fiscales agrupados en ANEF se reúnen en su sede, son detenidas más de 100 personas. También hay detenidos en Concepción y Valparaíso. “A la inmensa mayoría de los chilenos se nos prohíbe reunirnos públicamente. Este es el símbolo del régimen; mientras a unos se les permite todo, a la mayoría se les prohíbe todo. Mientras unos pocos viven en el lujo, la mayoría vivimos en la angustia y la miseria”, palabras de Manuel Bustos, presidente del CNS.

En el 1° de mayo 1983, se realizan actos en distintos puntos del país. En Santiago, un grupo de civiles armados con laques y manoplas intervienen en acto realizado en la Plaza Artesanos, convocado por la Coordinadora Nacional Sindical, atacando a los manifestantes. La prensa indicó al grupo como “gurkas” quienes pertenecían mayoritariamente al ejército.

En 1984, por primera vez en 10 años, los trabajadores convocados por el Comando Nacional de Trabajadores, conmemoraran el Día Internacional del Trabajo en una multitudinaria manifestación autorizada en el Parque O”Higgins. En esa instancia se presenta “El pliego de los Trabajadores” y según cifras de la organización fueron cerca de 250 mil los asistentes.

En el 1° de mayo de 1985, se realizaron actos en diferentes sedes sindicales del país. Numerosas personas son detenidas en todo Chile, a raíz de manifestaciones realizadas con motivo del Día Internacional del Trabajo.

En 1986, el Comando Nacional de Trabajadores, convoca a un acto en estación Los Héroes, ante la negativa de las autoridades para reunirse en el Parque O”Higgins. Militares y carabineros salen a las calles reprimiendo con gran violencia a los trabajadores. “La forma en que se reprimió hoy a los trabajadores implica un desprecio muy grande hacia los más pobres, hacia la gente que no tiene más poder que la justicia de su causa. Es importante que la gente se siga organizando y no se deje arrastrar por la provocación”, palabras del Padre Alfonso Baeza, Vicario de la Pastoral Obrera.

En el 1° de mayo de 1987, en el teatro Cariola se realiza un acto convocado por el Comando Nacional de Trabajadores y otro en la sede de la ANEF, organizado por la Central Democrática de Trabajadores. Nuevamente se registran numerosas detenciones.

En 1988, el Comando Nacional de Trabajadores realiza actos masivos en todo el país. En Santiago, se realizó en el paradero 1 de la Gran Avenida.

Finalmente, en el 1° de mayo de 1989, se realiza un acto masivo en conmemoración del Día Internacional del Trabajo. Es el primero de estos actos convocado por la recién creada Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y es el último 1° de mayo en dictadura.

Irene Celis Ramírez
Asesora Laboral 
Vicaría Pastoral Social Caritas